La Universidad de Cuenca desarrolla SISA, una plataforma digital orientada a mejorar la detección temprana del virus del papiloma humano (VPH) y la prevención del cáncer de cuello uterino mediante automuestreo, acompañamiento digital e inteligencia artificial.
El proyecto, impulsado por equipos de la Facultad de Ciencias Médicas, Ciencias Químicas y el Departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Cuenca, busca evaluar si una herramienta digital puede aumentar la adherencia al tamizaje del cáncer de cuello uterino, especialmente en mujeres que enfrentan barreras de acceso, vergüenza, dificultades de comunicación con el sistema de salud o factores culturales.
SISA —Sistema Inteligente de Salud Sexual y Autocuidado— integra una aplicación móvil, un sitio web y un asistente virtual basado en inteligencia artificial. El chatbot fue entrenado con información científica validada por especialistas sobre VPH, automuestreo y prevención del cáncer cervicouterino, con el objetivo de acercar orientación confiable y adaptada al contexto local.
La primera validación de la herramienta se realizó en la parroquia Baños, en Cuenca, con mujeres de 30 a 65 años. Según los investigadores, el uso del asistente virtual ayudó a reducir una de las barreras más sensibles: la dificultad para hablar sobre salud sexual. También permitió identificar desafíos, como la necesidad de acompañamiento para mujeres mayores con menor familiaridad tecnológica.
El automuestreo permite que las mujeres tomen la muestra en su casa, sin necesidad de un examen con espéculo ni de la presencia de personal médico durante la toma. Luego, la muestra se analiza mediante técnicas moleculares basadas en ADN, que tienen una sensibilidad cercana al 95% para detectar VPH.
Esta línea de investigación de la Universidad de Cuenca se desarrolla desde 2018 y ya incluyó experiencias en parroquias como El Valle, Sinincay, Ricaurte, Chiquintad, Nulti y Baños, con la participación de cerca de 2.000 mujeres desde 2019.
El proyecto cuenta con financiamiento del Centro de Inteligencia Artificial y Salud para América Latina y el Caribe (CLIAS), el Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS) y el International Development Research Centre (IDRC) de Canadá. También forma parte de iniciativas internacionales con instituciones de Brasil, Bélgica, Alemania y Portugal.
Para CLIAS, esta experiencia muestra cómo la inteligencia artificial puede integrarse en soluciones de salud pública cuando parte de problemas concretos, evidencia local y validación con las comunidades. La tecnología, en este caso, no reemplaza al sistema de salud: ayuda a acercarlo a quienes hoy quedan afuera.
Felicitaciones al equipo de la @universidad de Cuenca Departamento de Ciencias de la Computación:

